Festivales de Música

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02 de octubre de 2013 • 13:50

Corona Capital - Leyenda: Sigur Rós

Casi 20 años demostrando que la música es el verdadero idioma universal

Sigur Rós actuará la noche del domingo 13 de octubre en el escenario Corona Light.
Foto: Facebook Sigur Rós
  • Luis Arturo Solís
    Ciudad de México, México
 

¿Cuántos de ustedes dominan a la perfección el islandés? Vaya, quizá la pregunta es demasiado pretenciosa, así que mejor la reformulo: ¿cuántos de los que leen estas líneas están familiarizados con la correcta escritura y pronunciación de por lo menos diez palabras del idioma que se utiliza en Islandia?

Para todos aquellos que hayan levantado la mano o la voz para incluirse dentro del selecto grupo que lo domina, no me queda más que felicitarlos y envidiarlos por dominar las palabras básicas para comunicarse en un país tan exótico y distante como éste, localizado al noroeste de Europa.

Ahora que si les gustan (como a un servidor) muchas composiciones de las que en realidad no se tiene la mínima idea de qué hablan, pero cuya melodía atrapa y produce diferentes sensaciones, entonces este especial también te concierne y te llevará a conocer un poco de la historia de uno de los actos legendarios de la música islandesa e internacional.

'Myrkur'

Me gusta hablar de la música de Sigur Rós como si se tratara del soundtrack perfecto para trasladarnos a un frondoso bosque lleno de elfos, mariposas, enanos y plantas multicolor, algo así como la combinación perfecta entre los escenarios descritos por J. R. R. Tolkien y la vibra de un sendero que nos conduciría finalmente a Macondo.

Las melodías van apareciendo en los momentos más excitantes y aventureros de tu existencia, pero también comulgan extrañamente con esos instantes de nostalgia y melancolía en los que una canción puede ser tu mejor compañía y el más sabio consejero.

Por lo menos en mi caso, el no hablar ni una pizca de islandés no es impedimento para comprender los estados de ánimo que Sigur Rós puede generar y compartir. Basta permitir que suene cada una de sus creaciones, entrar en estado de relajación y dejar que la música se apodere de mí para que me conduzca por esos pasadizos que sólo mi imaginación y subconsciente son capaces de comprender cuando trabajan en sincronía.

'Svefn-g-Englar'

Originarios de la capital islandesa, Reikiavik, y activos desde 1994, este conjunto es comandado por Jón Þór Birgisson (también conocido como Jónsi). Para aclarar rápidamente el significado del nombre bajo el cual han actuado durante casi 20 años, basta decir que está inspirado en la hermana del líder y vocalista del proyecto, ya que se llama Sigurrós Elin. El homenaje se debe a que la niña nació el mismo día en que la banda se formó.

En un principio el conjunto estaría conformado por el ya mencionado Jónsi (guitarra y voz), Georg Hólm (bajo) y Ágúst Ævar Gunnarsson (batería). Debido a su talento, rápidamente encontraron un sello con el cual publicar su primer trabajo. En 1997 Bad Taste editaría la placa 'Von' ('Hope') y un año más tarde se incorporaría Kjartan Sveinsson en los teclados, con la etiqueta de ser el único miembro de la banda con una educación netamente musical, misma que se evidenciaría en el toque orquestal y en el arreglo de cuerdas de Sigur Rós.

Tan sólo dos años después de su álbum debut, los islandeses entregarían lo que significó su primer material que les valió el reconocimiento y aplauso de la crítica internacional. 'Ágætis Byrjun' ('A Good Beginning') llevaba en su nombre la premonición precisa de lo que vendría por delante en su carrera y cómo es que agradecían haber iniciado su trayectoria tan de buena forma.

La placa simplemente se convirtió en uno de esos fenómenos que se transmitieron de boca en boca en todo el mundo, generando a su alrededor cierta dosis de misticismo en el que por diferentes frentes podían llegar a ti rumores y grandes comentarios sobre su existencia. Por fortuna, es uno de esos discos que al momento de reproducirlo le hace justicia a todo lo bueno que se haya podido acerca de él.

'Untitled # 8' (también conocida como 'Popplagið')

Tras la grabación de ese excelente material llegó el primer gran cambio al interior de la banda, su baterista original (Gunnarsson) tomaba la decisión de abandonar el proyecto y en su lugar llegaría Orri Páll Dýrason. Con esta modificación, por supuesto que los cuestionamientos no se hicieron esperar con respecto al desempeño que podrían tener para su ya muy anticipado tercer lanzamiento.

La respuesta por parte de Sigur Rós fue contundente. En 2002 llegaría un material denominado '( )', el cual en un inicio no tenía nomenclatura para ninguna de las ocho canciones que el álbum contenía. Más adelante, por medio de su sitio web, los islandeses publicaron un listado con los nombres de cada uno de esos tracks, pero en el inconsciente colectivo era suficiente y hasta encantador contar con un disco sin ningún tipo de nombre.

El concepto de la producción giraba en torno a la posibilidad de que el escucha le otorgara el significado que quisiera a cada uno de los tracks. De hecho, la composición lírica de la placa está realizada en volenska (también conocido como 'Hopelandic'), un lenguaje cuya construcción carece de semántica y que guarda muchas semejanzas precisamente con el islandés.

Si es que jamás has escuchado este álbum por completo, la recomendación más sentida de quien escribe es que lo pongas durante la noche, a la luz de unas cuantas velas. El resultado que puedes esperar ya dependerá de la carga emotiva con que cada uno llegue al momento de su reproducción, pero por lo menos a mí me hizo llorar como hace mucho no lo hacía la última vez que lo escuché de principio a fin.

'Hoppípolla'

2005 vería aparecer a un Sigur Rós mucho más maduro, sofisticado y con el uso perfeccionado de las guitarras. Si antes ya era un instrumento primordial dentro de su propuesta sonora, para el lanzamiento de 'Takk…' ('Thanks…') los encontramos en una faceta mucho más del lado del rock. El contacto con los sonidos etéreos permanece y nos permiten seguir viajando a través de atmósferas envolventes, pero hay una actitud mucho más agresiva.

Muchas de las canciones que se encuentran en el álbum encuentran cabida en diferentes videos promocionales. Artículos, trailers de películas, campañas publicitarias y eventos masivos son tan sólo algunos de los espacios donde las creaciones de los islandeses tienen cabida, así que su posicionamiento en diferentes mercados se da de manera masiva. Tal vez sin saberlo, muchas de las personas que ahora nos leen han estado en contacto con melodías de Sigur Rós pero no de manera consciente.

'Inní Mér Syngur Vitleysingur'

Con un sonido mucho más pop y digerible, Jónsi y compañía sorprenderían al mundo con la llegada de 'Með Suð í Eyrum Við Spilum Endalaust' ('With a Buzz in Our Ears We Play Endlessly'), no solo por la variación de su propuesta –misma que por supuesto aún contaba con esos elementos ensoñadores que los distingue- sino porque por primera vez incluyeron un tema interpretado en ingles.

Esta placa les permitió seguir ganando terreno en el plano internacional, por lo que su presencia en diferentes festivales del mundo fue en aumento. Las reuniones de Bonnaroo (Estados Unidos) y Latitude (Inglaterra) fueron conquistas importantes durante 2008, mismas que hicieron que el resto de su recorrido por la Unión Americana, Europa y Japón se cargaran con una vibra de gran expectativa.

'Ekki Múkk'

Como toda gran banda, o por lo menos con una que se ha expuesto a grandes periodos de procesos creativos y extenuantes giras, llegó el momento de hacer una pausa en su trayectoria. Cada uno de sus integrantes le dedicó tiempo a sus proyectos personales, sobresaliendo la labor que Jónsi & Alex hicieron al lanzar un disco como 'Riceboy Sleeps'.

Después de haber anunciado la posible salida de un nuevo álbum como Sigur Rós para 2010, la banda decidió entrar a ese periodo de descanso, pero no pasaría mucho tiempo para que se reencontraran en el estudio y comenzaran a trabajar en nuevas pistas que se acercarían mucho a lo realizado en '( )'. Piezas que parecen extraídas de los sueños más plácidos, melancólicos y emotivos en los que nos hayamos desenvuelto por lo menos una vez.

De nuevo, mi islandés no es el óptimo para distinguir las palabras exactas con que Jónsi y compañía rompieron el silencio y se declararon portadores de emociones capaces de generar lágrimas tanto de tristeza como de alegría, pero el idioma no es necesario para reconocer el sentimiento con que regresaron a la actividad durante 2012 con 'Valtari' ('Roller'), uno de esos álbumes peligrosos por la carga emotiva que poseen, así que bien podría llevarte al llanto más doloroso o a la reflexión positiva más extraordinaria.

'Brennisteinn'

Si 'Valtari' significó el regreso a un sonido minimalista extremo, la llegada de su más reciente álbum, 'Kveikur' ('Candlewick'), resultó la antítesis de su antecesor. Con un sonido mucho más 'pesado' y arriesgándose a desenvolverse por ritmos más rockeros y punk por momentos, Sigur Rós demuestra que su rango de movimiento es mucho más extenso de lo que jamás pudimos imaginar.

Por casi 20 años han demostrado maestría al momento de entregar melodías introspectivas, pero en esta ocasión optaron por ofrecer una propuesta que combina esa parte que tan bien dominan y una con la que cada vez que deciden apostar por ella les reditúa en canciones muy bien logradas     que nos intoxican de la mejor manera cada vez que se reproducen.

Por toda la historia con la que cuentan, por los sentimientos que han provocado en nosotros durante tanto tiempo, por la calidad de sus directos, por lo innovador de su propuesta y por los lugares a los que son capaces de transportarnos, Sigur Rós se ha convertido en uno de nuestros actos favoritos de la última década. 

Personalmente nunca los he visto en vivo, así que desde ya comienzo a frotarme las manos para disfrutar de un pasaje mágico a ese bosque frondoso con criaturas alucinantes.

'Stormur'

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