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01 de noviembre de 2010 • 19:55

Significado de la muerte en México, duelo y celebración

El mexicano vive la muertede forma dual: con sus manifestaciones afectivas y psicológicas, y con un enfoque de rito y celebración.

Muerte en México.
Foto: Terra Networks México S.A. de C.V.
 

MÉXICO. El mexicano vive la muerte de forma dual. Es el duelo con todas sus manifestaciones afectivas y psicológicas, pero también es rito y celebración. Es un homenaje porque se evoca a los que no están de muchas maneras: con una foto, una veladora, una calavera de azúcar o decorando la tumba con los motivos que más le agradaban al difunto.

De igual forma es el momento de ironizar con versos (calaveritas) y de jugar a la muerte (con disfraces) para llevar esta cita impostergable al lado amable de la vida.

"No obstante, hay un cambio psicológico del mexicano al respecto: prevalece la tanatofobia o el miedo irracional a morir, derivada de un sinfín de eventos bien conocidos", explicó el Dr. José de Jesús González Núñez, presidente honorario del Instituto de Investigación en Psicología Clínica y Social (IIPCS).

"La muerte en México, paradójicamente, representa el renacimiento y el reencuentro con esos seres queridos que ya no están. Así, los rituales tradicionales han fungido como una ayuda para ir aceptando la muerte de un ser querido. ¿Cómo?, principalmente recordando las experiencias positivas o agradables que se tuvieron con el difunto en cuestión, además de favorecer que las personas se identifiquen con algunas de sus características notables y así sentir que de alguna manera 'vive dentro de uno'", explicó la Mtra. María Eugenia Patlán López, psicoterapeuta y Secretaria de la Mesa Directiva y Miembro del Consejo Técnico de Licenciatura el IIPCS.

No obstante, Patlán puntualizó que estas formas de visualizar a la muerte pueden obstaculizar la aceptación en el momento que se pierde a un ser querido: "Por tener la creencia ferviente de que aún no ha muerto, y por consecuencia, prolongar el proceso de duelo. Esto se refleja en la nula superación de algunos de los sentimientos negativos derivados del proceso de duelo: enojo, frustración y tristeza, postergando así la fase de resignación y aceptación".

Esto en la parte tradicional, pero paradójicamente en la sociedad mexicana contemporánea, podría decirse que Thanatos prevalece ante Eros: "Piénsese en la delincuencia y la inseguridad generalizada, el avance del narcotráfico, los brotes epidemiológicos, las adicciones, más las conductas destructivas que nos caracterizan como sociedad. Todo en conjunto forma una paradoja; por un lado sentimos que 'la muerte está muy cerca', pero le tememos como nunca antes, y el resultado es que la evadimos a toda cosa. En otras palabras, dejamos la cultura del amor por de la muerte", explicó el especialista.

González Núñez hizo hincapié en esta serie de paradojas: "El ritual (día de muertos) desde el punto de vista social funciona porque nos acercamos a la muerte de una manera amable y reparadora. Pero, en casos particulares puede ser contraproducente, porque literalmente no se deja ir al fallecido. Por último, como sociedad, al tener fobia a la muerte, no podemos prepararnos para cuando llegue el momento final: porque lo irónico es que vemos a la muerte como una posibilidad real, pero hacemos todo por evitar pensarla, por el pavor que nos causa".

De cualquier forma, ambos especialistas coincidieron en que la sociedad contemporánea es una de las menos preparadas para enfrentar la muerte: "En las civilizaciones del pasado, la vida se concebía como una fase más, cuya meta podría ser otra dimensión, mejor o peor, pero todo el camino de la vida era una preparación consciente para morir. Ahora no: el miedo irracional que nos provoca nos hace evadirla a toda costa, complicando finalmente el proceso psicológico del duelo. Al final no queremos ver ni aceptar que llegará el momento en que nuestros seres queridos ya no estarán, y que algún día, también nosotros moriremos", concluyó González Núñez.